Instituto IAPA: Diez años de una política pública pionera para abordar los consumos problemáticos
Fue creado mediante el Decreto Nº 468, el 29 de septiembre de 2016, con el propósito de instaurar y consolidar un sistema provincial basado en la estrategia de Atención Primaria de la Salud y en el marco de la Ley Nacional de Salud Mental Nº 26.657.
Este martes 29, el Instituto de Investigación, Asistencia y Prevención de las Adicciones (IAPA) conmemora un nuevo aniversario de una política pública que nació de una decisión del gobernador Gildo Insfrán y que, desde entonces, sostiene en Formosa una red provincial de prevención, asistencia y acompañamiento frente a los consumos problemáticos.
A diez años de aquella decisión, la política se sostiene y amplía con una red que articula distintos niveles de atención, desde los Centros de Primer Nivel de Atención (CPNA) hasta los dispositivos residenciales destinados a situaciones de mayor complejidad.
La ministra de la Comunidad, Gloria Giménez, destacó que el IAPA forma parte de un abordaje integral de una problemática que atraviesa a la sociedad y que requiere respuestas desde distintos ámbitos.
“Hoy sabemos lo costosos que pueden resultar los tratamientos por consumo problemático cuando una familia debe afrontarlos de manera particular. En Formosa, el Estado provincial decidió asumir esa responsabilidad y garantizar el acceso gratuito a la prevención, la asistencia y el acompañamiento”, sostuvo.
La funcionaria remarcó que la creación del IAPA no fue una medida aislada, sino parte de una política que contempla diferentes dimensiones de la problemática. “El consumo es una realidad que no podemos negar. Por eso, para enfrentarla Formosa cuenta instituciones que trabajan en todos los frentes como la prevención, asistencia, seguridad y justicia”, señaló.
La red asistencial del Instituto comienza en los once Centros de Primer Nivel de Atención, donde equipos interdisciplinarios reciben y evalúan las demandas. Actualmente funcionan nueve CPNA en la ciudad de Formosa y otros dos en Ingeniero Juárez y Clorinda.
Allí se realiza una evaluación integral que permite determinar la estrategia terapéutica más adecuada para cada persona. El abordaje contempla atención individual, espacios grupales, talleres psicoeducativos, acompañamiento familiar y prevención de recaídas, entre otras herramientas.
Una de las características centrales del modelo es que no todas las personas requieren el mismo nivel de tratamiento. La complejidad se determina de acuerdo con cada situación particular y, cuando resulta posible, se procura sostener el proceso sin separar a la persona de su entorno familiar, laboral, educativo y comunitario.
Cuando la situación requiere un abordaje residencial, la red cuenta con dispositivos de segundo y tercer nivel. Entre ellos se encuentra la Comunidad Terapéutica “Dr. Eduardo Macedo”, ubicada en Tatané, destinada a procesos de recuperación con supervisión profesional durante las 24 horas, y la Residencia Terapéutica “Evita”, que ofrece un programa de mayor intensidad para situaciones de especial complejidad.
De esta manera, el sistema permite acompañar diferentes trayectorias, desde las primeras consultas y los tratamientos ambulatorios hasta los procesos residenciales, procurando que cada persona reciba el nivel de cuidado que necesita y pueda avanzar posteriormente hacia instancias de menor complejidad.
Durante estos años, miles de personas y familias encontraron en esta red un espacio de orientación, tratamiento y acompañamiento. A la par, el Instituto fortaleció su presencia territorial y comunitaria, con acciones de prevención y promoción que se desarrollan en ámbitos educativos, deportivos, comunitarios y laborales.
Para Giménez, este recorrido expresa una concepción del Estado que no abandona a las personas frente a una problemática compleja. “Salir de un consumo problemático es un proceso que requiere decisión, acompañamiento y oportunidades. El Estado tiene que estar allí para garantizar esas oportunidades, para acompañar a la persona y también a su familia. Esa es la tarea que se sostiene desde el IAPA”, afirmó.
La ministra también puso en valor el trabajo cotidiano de los equipos que integran la institución y la necesidad de continuar fortaleciendo estas políticas públicas. “El IAPA cumple la misión de acompañar, contener y brindar herramientas para que cada persona pueda construir un proyecto de vida diferente. Y eso requiere presencia del Estado, profesionales comprometidos y una política que se sostenga en el tiempo”, expresó.
A diez años de su creación, el IAPA representa una política pública que el Gobierno de Formosa sostiene como parte de un abordaje integral de los consumos problemáticos, bajo la premisa fundamental de que el Estado garantice a las personas y familias atravesadas por esta problemática el derecho a recibir cuidado, asistencia y acompañamiento.

.jpeg)