El centenario de Laguna Naineck y un pedido para que la Nación no abandone la seguridad en la frontera
Por Justo L. Urbieta
Hizo mucho calor el 28 de septiembre en Laguna Naineck y , sin embargo, nadie se quiso perser en el pueblo el acto central por la celebración del primer centenario de su fundación.
Esta comunidad que tiene como intendente un muy activo Julio Murdoch y que se ha destacado por reflejar en realidad es la decisión política del Modelo Formoseño de darle oportunidad de realizarse plenamente a los pequeños productores agropecuarios a través del PAIPPA así como también de ver que ello fructificó con incorporar a la zona a la política de diversificación de cultivos.
Gildo Insfrán y ministros de su gabinete se sumaron a esta celebración que tuvo que grata escena a un multitudinario público conformado por representantes de los distintos sectores de la comunidad, parte de la cual se expresó vivamente, al sumarse del desfile cívico y militar que allí se desarrolló en una de sus avenidas centrales.
Hubo clima de fiesta e inclusive un protagonismo popular que contó con la presencia de niños, jóvenes y adultos de escuelas, entidades tradicionalistas y deportivas ; instituciones públicas y privadas; gauchos montados a caballos y además motociclistas que generaron un grato e histórico festejo patra el que, según se notó, se prepararon los habitantes de esta localidad.
Insfrán hasta hablo de “una fiesta de la democracia “ al observar que participó de la ceremonia Nino Salinas, un dirigente radical que había ganado la intendencia municipal de Naineck en 1983.
Destacó sus cualidades personales y el modo como, en ese entonces, la dirigencia política se respetaba, fuera el que fuese sur origen ya que el mandatario comparó esa bienvenida y amable relación con los tiempos actuales en los que no se asoman gestos de respeto hacia al adversario sino todo lo contrario.
Evocó el tiempo en el que debía viajar desde Laguna Blanca hacia la ciudad capital o Clorinda en medios de transporte automotor de a empresa Pilcomayo y cuyos pasajeros eran estricta y extrañamente controlados por efectivos de Gendarmería Nacional en un puesto cercano a Naineck.
Aprovechó la referencia para interrogarse acerca de “que pasó con el Escuadrón 16 que en la actualidad ha derivado sus efectivos a Chaco dejando totalmente abandonada su responsabilidad de custodiar la frontera norte de la patria”.
Es que existen 850 kilómetros de frontera con Paraguay y otros 200 en jurisdicción del río Paraguay.
A raíz de la retracción del cauce del río Pilcomayo solo está presente en la provincia en 30 kilómetros, aunque hay quienes aún creen que la frontera norte está representada por todo el cauce existente entre el río Paraguay y el límite con Salta.
El río ya no escurre en esa zona que está cubierta de pastizales y con áreas cubierta del limo queha abandonado el Pilcomayo en sus repetidos crecientes anuales.
Insfrán anhela que el gobierno nacional adopte medidas para que la Gendarmería retorne a su reconocida misión de vigía norteño porque el retiro de los efectivos ha generado situaciones enojosas como por ejemplo la campaña de medios nacionales que responsabilizan a Formosa de todos los actos delictivos que ocurren, tales como el contrabando y el narcotráfico.
Aquí dejó entrever su opinión que en Formosa nos conocemos todos y sabemos quien es quien a la horade detectarse esas anomalías.
Aludió, asimismo, a un extraño suceso que aconteció en el oeste: la provincia tuvo que enviar a la Policía para sacer a las maquinarias brasileñas que habían ingresado 800 metros en territorio formoseño , en apariencia para la tala montaraz.
Quiere que, ante la inexistencia de señales claras que sirvan para determinar la frontera real de Formosa y Argentina, se apele a los hitos ya existentes a raíz de tratados binacionales ya acordados con los vecinos.
No dejó de comentar lo atinente a las discusiones generadas por la interpretación constitucional respecto de la elección de sus autoridades y la durabilidad de los mandatos.
Para el gobernador en la provincia se ha determinado ya la periodicidad de cuatro años de la gestión, aunque mencionó la insistencia de los medios porteños de comunicación en lo atinente a la alternancia.
Interpreta que la alternancia no se resuelve en Buenos Aires, sino que la resuelve el pueblo de Formosa.
A su concepto le puso un moño, como en otras ocasiones: “En Formosa no votan los porteños, sino los ciudadanos formoseños, el pueblo formoseño”.
