El PAIPPA y su avance hacia una etapa distinta para responder a la creciente demanda de alimentos
La celebración por los 30 años del PAIPPA puso de relieve todas las novedades que han ocurrido en la vida de los pequeños productores agropecuarios en este tiempo con realidades que a algunos de los estuvieron en la desmotadora de General Belgrano en 1996 les atravesó la vida.
Lo bueno de esta historia es que en el campo ya nada es igual y que todo ha cambiado, tal como lo expresara Olegario VÃctor Andrade en su “La vuelta al hogar”.
“Ahora tienen todo”, sintetizo el ideólogo de este novedoso emprendimiento campesino que tuvo como antecesores a los integrantes de la Unión de Ligas Campesinas Formoseña que tuvo el padrinazgo, entre otros, del obispo emérito, monseñor Raúl Marcelo Scozzina.
¿Qué quiso decir Gildo Insfrán con su expresión de “ya tienen todo?”. Para ello hay que remontarse a las carencias del campesino en 1996 y que comenzaba con la historia de la familia rural que volcaba sus esfuerzos en sus predios de 3,5 o 10 hectáreas para producir algodón y, de ese modo, sostenerlas demandas y obligaciones individuales de cada una de ellas.
Pero cuando realizaban la cuenta de lo invertido y de la rentabilidad de su esfuerzo se advertÃa que no era mucho lo que quedaba para alimentar a toda la familia, habitualmente numerosa.
El PAIPPA ingresó en la vida de todos ellos y puso vista en la demanda de solidaridad para encarar comunitariamente sus iniciativas productivas y la recreación de un escenario que solamente el estado presente pudo tender.
Los crÃticos manifestarán al unÃsono: “qué hizo el estado que no se ve? : la entrega de la propiedad de la tierra; la construcción de rutas y caminos comunitarios; la electrificación rural; la atención de la salud con la construcción de centros de salud y hospitales; la presencia del SPAP en 130 puntos del territorio; la construcción de escuelas primarias, secundarias y terciarias a las que se sumó la Universidad Provincial de Laguna Blanca que con su predecesor, el Instituto Universitario Formosa creó carreras ligadas al avatar rural; generó vÃnculos con la conectividad derivada de los más de 2000 kilómetros de fibra óptica que cubre todo el territorio facilitando elacceso a la internet, con telefonÃa y señales de televisión que facilitan los vÃnculos sociales y comerciales.
Otro de los logros, es el haber acertado con un plan hÃdrico que incluye los aportes de los rÃos Pilcomayo- desde MarÃa Cristina hasta Pirané- y Bermejo, por la construcción de embalses, canales y acueductos a la vera de la ruta81 que derivan agua dulce para quienes habitan al norte y al sur dela ruta 81, con un encuentro de caudales a la altura de Las Lomitas para continuar hasta Pirané y colonias linderas con la ruta 86.
Un detalles grato de los 30 años ha sido la presencia de paipperos ya ancianos acompañados de sus hijos y nietos, herederos de la cultura del trabajo rural que ansÃan que ahora se avance hacia una etapa de profesionalización de todos los actores del PAIPPA para que estén formados según las nuevas realidades del mundo que demanda alimentos y que se encuentra con limitantes como el agua dulce, que en un 70 % es consumida en el mundo para los cultivos y para riego y el crecimiento de la población global y un 20% por la industria.
No debe olvidarse que en este mundo en el que está inmersa Formosa , EEUU es el paÃs de mayor consumo con 575 litros diarios de agua dulce per cápita mientras que en la Argentina los valores oscilan entre 130 y 180 litros por persona.
Es data valiosa para tener en cuenta en lo atinente al futuro del PAIPPA como una abastecedora de alimentos para la provincia, la región y el mundo, tal cual se aspira.

