La historia de mi madre ligada a Laguna Naineck
Por Justo L. Urbieta
Cada vez que se celebran acontecimientos centenarios como ocurriese el 28 de septiembre en Laguna Naineck, regresa a mi vda parte de mi historia familiar ya que mi madre, Leonides MarÃa Adelina Gómez DÃaz, una elegante correntina nacida en PerugorrÃa , Corrientes, el 22 de abril de 1913 , fue maestra en la escuelita rancho de la localidad que acaba de celebrar los 100 años de su fundación.
HabÃa egresado como docente en un colegio de Mercedes.
Tras peregrinar largo tiempo por Buenos Aires- donde se otorgaban los nombramientos para el ejercicio docente en las escuelas nacionales del paÃs-consiguió que se la destinase a una escuela formoseña en las épocas del presidente Juan Perón.
Ocurrió cuando un hermano suyo, Gerardo Samuel Gómez, quien fuese egresado de la Escuela Mecánica del Ejército y que habÃa trabajado con el renombrado coronel Franklin Lucero quien ofici´+o de intermediario con el coronel Sosa Molina quien fuese ministro de Educación en el gabinete del General.
Todo era desconocido para ella, inclusivo Formosa capital y más aún Laguna Naineck.
Sin embargo, ante la imperiosa necesidad de trabajar sacó pasajes en el buque Verna y realizó los cuatro dÃas de la travesÃa entre el puerto de Buenos Aires y el de Puerto Pilcomayo.
Desde allà se trasladó e una carreta tirada por bueyes hasta su destino final, Laguna Naineck.
Durante mis viajes al interior, conocà en Naineck a un amable director de escuela- en ese caso la que funcionaba en moderno edificio del Plan Quinquenal- quien me llevó hasta el mismo lugar donde estaban aún restos de la precaria escuelita donde ejerció mamá.
Es más, me mostró el registro escolar donde apareció su nombre , su firma y su inolvidable letra que me generaron una combinación de sensaciones ya que me exponÃan parte de una historia de doña Adelina que desconocÃa.
Siguió su misión docente en una escuela para aborÃgenes de Bartolomé de las Casas y en la escuela 25 de Comandante Fontana hasta recalar en Formosa capital donde se acogió a la jubilación.
En Fontana conoció a mi padre José MarÃa Urbieta, PataÃto, quien fuese empleado municipal. Del matrimonio nacimos mi hermana Blanca y yo.
