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Monseñor Raúl Marcelo Scozzina y el sueño del Vía Crucis Formoseño


Aunque ya retirado, monseñor Raúl Marcelo Scozzina, el paí Pacífico – quien este 14 de agosto de 2026 cumpliría 105 años- para los humildes, regresó a Formosa decidido a ponerse a trabajar en la concreción del Vía Crucis Formoseño, ése con el que había soñado durante su misión formal como obispo.

Con el acompañamiento comunitario, el pastor concretó su sueño.

El Vía Crucis Formoseño  fue habilitado entre esta capital y el limite con Salta donde se levanta la decimocuarta cruz de madera desnuda, de quebracho y algarrobo, como las trece restantes, todas ellas elaboradas por los pobladores lugareños.

Se desarrolla paralelamente al trazado de la ruta nacional número 81 que lleva su nombre.

El libro Guinness lo reconoció como el Vía Crucis más extenso del mundo ya que tiene una longitud de 502 kilómetros.

"Sin dudas es un viejo sueño. Para muchos podría tener muy poca importancia.Pero como yo, lo confieso, soy un hombre al que le gusta pensar mucho, soy idealista, quiero ir para arriba siempre.

“También creo que puedo contagiar con mi idealismo a muchos que se arrastran muy por el suelo.Ese es uno de los motivos del Vía Crucis Formoseño.

“En Palo Santo plantamos la primera de las cruces de madera de quebracho,de seis metros de alto.Es la primera en el orden temporal ,aunque sea la quinta de la serie. La primera está ubicada aquí a la salida de la ciudad de Formosa y la decimocuarta en el límite entre Formosa y Salta.

Toda la longitud de la ruta 81 está señalada por las catorce cruces que recuerdan el hecho más grande de nuestra historia de un Dios que se hizo hombre y de los hombres que lo condenaron a Dios. Así condenado por el gobernador Pilatos a pedido de los jefes del pueblo, ese hijo de Dios tuvo que cargar la cruz y caminar hasta el lugar de su ejecución donde fue clavado y murió allí, pendiente del madero.

“Ese camino que llamamos camino de la cruz, la Iglesia lo ha hecho una devoción popular desde hace muchos siglos ya.

“Y se llama el Vía Crucis, es decir seguir los pasos del Señor en el camino que él tuvo que recorrer hasta ser ejecutado en el suplicio al cual lo habían condenado.

“Eso se plasmó en una idea desde hace mucho tiempo, irrealizada y que ahora quiere ver la realidad. Es decir, un vía crucis a lo largo de la ruta 81, un camino de cruz.

“No es que quiera decir que deseo sea de cruz o de sufrimiento , mas bien , me voy para atrás y veo que ese camino es un camino de cruz, marcado , por ejemplo, por el destino de los indios que fueron muertos alevosamente por aquellos que se llamaban conquistadores. O el de los obreros viales, los maestros, los misioneros franciscanos, las mujeres, los militares, los inmigrantes.Todos los que abrieron picadas de progreso con las consecuencias de esos tiempos, de esas realidades.

"Este Vía Crucis Formoseño es un llamado de atención para que empecemos a corregir rumbos.La persona que anda por una ruta por ser camino, mueve su fisico.

“Pero la ruta lo que le ofrece en su andar, es un llamado a mover su espíritu.

“Las cruces colocadas a la vera de la ruta 81 quieren llamar la atención de los que andan y caminan por ella, para que piensen ,inclusive sobre cual es el objetivo inmediato del viaje que están haciendo.El por qué.

"Que enmienden cosas que está erradas, que muchas veces no están motivadas por ideales sino por mezquindades.

“Es todo un idealismo, un algo de querer y buscar de alguien que estuvo predicando muchos años en Formosa para dejar plasmada su predicación en las cruces de un camino que traspasa Formosa y que la marcan en un llamado de arrepentimiento, a un llamado colectivo a cumplir mejor el deber personal”.