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La Escuela de Oficios cumplió diez años y celebró con siete mil vecinos ya formados


“Me siento emocionado de haber cumplido con la palabra empeñada", expresó Jofré

La Escuela Municipal de Artes y Oficios celebró este sábado su décimo aniversario con la entrega de 512 certificados a la primera cohorte de 2026, en un acto encabezado por el intendente Jorge Jofré y la secretaria de Acción Social, Paula Cattáneo. Con estos egresados, los vecinos formados en un oficios desde el primer día supera los 7.000.

Fue una jornada de doble emoción. La del vecino que sube a recibir su diploma, con la familia de pie desde las sillas, y la de una política pública que cumple diez años sin haberse detenido. 

En su mensaje, el intendente repasó la historia de la Escuela desde el principio y agradeció a los egresados, a las familias, a los medios y a los dirigentes gremiales que acompañaron. "En cada una de las entregas que venimos haciendo siempre los vi presentes, y eso demuestra un compromiso hacia esto que emprendimos como un sueño", expresó.

Ese sueño, contó, empezó antes de 2015. "Si me pongo a pensar, fue un poquito antes, cuando estaba de ministro de Planificación. Se nos ocurrió dictar un curso de mecánica de motos, porque ya veníamos transitando una época en que el trabajo escaseaba, como ocurre hoy. Y no nos vamos a cerrar los ojos para decir que conseguir trabajo es fácil", señaló. Aquel primer curso se dictó con motocicletas fuera de uso que tenía secuestradas la policía, y de él egresaron unos cuarenta mecánicos.

Ya en la campaña para la intendencia, en 2015, la idea tomó forma. "Nos propusimos crear una ciudad inclusiva, participativa, en la que todos tengamos oportunidades de trabajo, y también turística", recordó. Reconoció allí la tarea de la Provincia en materia educativa: "La gestión del gobernador Gildo Insfrán tiene un gran trabajo en educación, en todos los niveles, con establecimientos y docentes extraordinarios. Pero había gente que su necesidad era otra: por la edad o porque la vida no le permitió estudiar, y necesitaba algo rápido para salir al mercado laboral".

De ahí, explicó, salió la decisión de que el municipio hiciera algo distinto. "Para nosotros la Municipalidad no tiene que dedicarse solamente a barrer las calles, cambiar los focos o recolectar la basura. En esas 40.000 hectáreas de ejido urbano viven personas de carne y hueso, con sus necesidades personales, y a partir de ahí surgió la Escuela de Artes y Oficios", sostuvo. En la misma línea ubicó los festivales, el centro de atención de las mascotas y los museos de la ciudad y el ferroviario, "anexos a la tarea específica del municipio, pero que también nos ayudan a crecer como sociedad".

Después llegó la parte más emotiva. "Me siento orgulloso, me siento emocionado de haber cumplido con la palabra empeñada, de haber cumplido con mi pueblo. Yo soy un vecino más, salí del seno de esta sociedad, y como formoseño nacido y criado acá entiendo las necesidades de mi gente", afirmó. Y pidió un aplauso doble: para los que recibían su diploma esa tarde y para los 6.500 que ya habían pasado por la Escuela.

Hubo lugar para las anécdotas, y el intendente las contó una por una. El vecino que lo paró en un festival del paseo ferroviario para agradecerle y contarle que ya tenía su propio taller de motos, cerca del circuito 5, y que todavía le debe una visita. Los egresados que después se encontró preparando tragos en un bar. El curso de mantenimiento de piletas, que nació porque un empresario del rubro le dijo que no conseguía gente formada. La sede de UTHGRA que puso a disposición el dirigente Nino, con su bar y su hotel de práctica, "donde se reciben en un clima espectacular, como si estuvieran atendiendo de verdad". Y el curso de auxiliar de farmacia, que sumó el gremialista Melián.

También destacó a los que llegaron desde el interior. "Me da alegría saber que hay gente que vino, que se preocupó por estudiar acá para tener una salida laboral rápida", dijo, y mencionó a vecinos de Naineck y Riacho He He. Este año, además, la propuesta cruzó los límites de la ciudad: se dictaron cursos en Palo Santo, y el responsable del área de arte de esa localidad, Diarte, viajó hasta el acto para llevar los diplomas de los 30 vecinos que se formaron en electricidad. "Gracias, porque vos también hiciste que tu pueblo pueda tener esa oportunidad", le dijo Jofré desde el escenario.

Sobre el cierre, dejó un pedido y una convicción. "No se alejen nunca de esa idea que tuvieron, de ese sueño de crear su propio emprendimiento o de conseguir un trabajo en un momento duro", pidió. Y ancló la propuesta en una idea de fondo: "El conocimiento es lo único que iguala a los hombres. A partir del conocimiento podemos lograr una cierta igualdad". Recuperó, además, al general Perón: "Lo único que dignifica al hombre es el trabajo, y cada hombre debe producir por lo menos lo que consume". Recordó que fue durante el peronismo cuando se crearon las primeras escuelas de artes y oficios, y que esa historia le dio fuerza para impulsar también la Cámara de Emprendedores del municipio. Agradeció, por último, a las familias, a los egresados, al equipo de Acción Social, a Cabrera, a los capacitadores y a Cattáneo. "Sigamos creciendo con las mismas ganas", cerró.

En nombre de los egresados habló Andrea Celeste Palacios, que agradeció al intendente, a Cattáneo y a Cabrera por sostener una política pública que entiende la capacitación como un derecho y no como un privilegio. "Hoy no solo finalizamos un curso: nos llevamos un oficio, una herramienta concreta para construir oportunidades y salir adelante", afirmó. Tuvo, además, un reconocimiento especial para su profesora, Graciela, por enseñar con compromiso y empatía.

La joven remarcó que la cursada significó bastante más que adquirir conocimientos. "Para muchos de nosotros fue una posibilidad concreta de crecimiento, de independencia y de futuro", sostuvo. En tiempos en que el acceso a las oportunidades suele ser difícil, valoró encontrar un espacio gratuito de formación y acompañamiento, y agradeció que se apueste al desarrollo de las personas con herramientas para generar trabajo, emprender y crecer.

También hizo uso de la palabra la directora de Financiamiento y Desarrollo Local, Magalí Zanín, en representación de la Secretaría de Acción Social. "Qué lindo es ver este salón lleno de personas que decidieron regalarse una oportunidad", comenzó. Subrayó que cada certificado representa esfuerzo, dedicación y compromiso, y planteó que los 512 diplomas son también 512 familias. Recordó que la Escuela nació de una promesa de campaña de Jofré convertida en realidad, y que a diez años ya reúne a más de 7.000 egresados "que la eligieron, que la eligen y que la siguen recomendando".

Zanín puso el acento en la escucha como método. Contó que fue esa atención a la demanda la que adaptó la oferta: cursos que antes eran mixtos, como Herrería Artesanal, hoy tienen su versión para mujeres, y se sumaron propuestas como Panadería sin TACC o Producción de Moda. "Un municipio puede hacer mucho más que el ABL", resumió. Y recordó que la Secretaría no termina su tarea con el diploma: acompaña la primera salida laboral a través de la Feria Emprendedora, que funciona los dos primeros sábados de cada mes frente al Palacio Municipal, con capacitaciones gratuitas para darle valor agregado a cada emprendimiento.

Diez años después de aquella promesa de campaña, los números acompañan el relato. La Escuela arrancó con seis cursos y en este ciclo puso en marcha veintisiete propuestas distintas. Los talleres funcionan en once espacios distribuidos por la ciudad: el Centro de Capacitación Municipal, el Centro Municipal de Arte (CeMUArt), Casa Azul, la Dirección de Adultos Mayores, el Taller Amarilla de la familia Amarilla, la casa particular de la familia Benítez Pino, A.T.E., UTHGRA, la Asociación Formoseña de Trabajadores de Farmacia, la Asociación Civil Femenina "Eva Perón" y el quincho "Lo de Tili", de la familia Cuk. Muchos de esos lugares abrieron sus puertas sin pedir nada a cambio.

La oferta no se arma desde un escritorio. Los cursos se eligen según los oficios que de verdad tienen demanda en la ciudad, escuchando al vecino antes de decidir qué enseñar, y se dictan de manera enteramente gratuita para que ni la distancia ni el costo del transporte sean un obstáculo. Esa gratuidad se sostuvo, además, justo cuando más se la necesita, como una decisión política de la gestión acompañada por el Gobierno de la Provincia.

El trabajo diario recae en la Dirección de Artes y Oficios que conduce Lucas Cabrera, con su equipo administrativo y su cuerpo de capacitadores. La entrega se realizó por curso, de modo que cada grupo subiera junto a los capacitadores que lo acompañaron durante toda la cursada. Porque el certificado es individual, pero el recorrido nunca lo fue.

Para muchos de los 512 egresados, este sábado es el punto de partida de un emprendimiento propio. Para otros, una herramienta más para defenderse en el día a día. Para todos, un saber nuevo que nadie les va a poder quitar.