Zambón brindó detalles sobre El Niño y advirtió que podría ser “muy parecido” con “fenómenos ya ocurridos”
Al margen, indicó que “siempre hay que estar alerta”, con o sin este evento climático.
En diálogo con AGENFOR, el coordinador Ejecutivo de la Unidad Provincial Coordinadora del Agua (UPCA), Horacio Zambón, se refirió al fenómeno climático de El Niño, que ocurre cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial se calientan de forma anómala y dijo que las informaciones que llegan sobre su desarrollo son “cuantiosas”.
“De acuerdo a los informes que se presentan y son de público conocimiento, características meteorológicas en las cuales hay comparaciones con años anteriores en las cuales valores de temperaturas oceánicas del Océano Pacífico como también presión atmosférica sobre el nivel del mar en ese sector, a la altura de Ecuador y Perú, fundamentalmente hacia el oeste, evidencian planos comparativos con años anteriores”, indicó.
Es decir, “ciclos hidrológicos anteriores en los cuales podría haber un nivel de comparación muy parecidos con fenómenos ya ocurridos”.
En ese marco, el funcionario recordó que este evento climático está en desarrollo desde el año 1951 a la fecha, “en la cual en el Océano Pacífico se proceden a colocar instrumentos de mediciones especialmente de temperaturas oceánicas y de presión atmosférica sobre el nivel del mar”.
A partir de allí, se sacan valores, curvas, gráficos y fundamentalmente comparaciones con hechos ocurridos en la naturaleza; y, “esto evidencia, que dadas estos índices se pueden predecir situaciones de gran cantidad de evaporación de agua del Océano Pacífico, pero está en desarrollo”.
“Esto es proceso de evaporación fundamentalmente de masas de agua oceánicas, luego tenemos que ver el traslado de todas estas masas evaporadas a través de los vientos dominantes y, finalmente, ver dónde puede llegar a caer, o sea, dónde puede precipitar”, ahondó.
Formosa, explicó Zambón, está ubicada al norte del país, “corazón de la Cuenca del Plata también, en la región del Gran Chaco Americano” por lo que “hay grandes cuencas hídricas, entre ellas la del río Pilcomayo, Bermejo y Paraguay, en las cuales puede haber influencia de todo este fenómeno en cada una con patrones diferentes”.
“Dos de ellas, Pilcomayo y Bermejo, nacen fundamentalmente en lo que es la zona de la Cordillera de los Andes; mientras que la otra, del río Paraguay, tiene sus nacientes en la zona del Pantanal, el corazón de lo que es el hemisferio Sur. Entonces, la distribución de vientos con humedades y el encuentro con masas de aire frío pueden ser totalmente diferentes unas de otras”, aclaró.
Al margen, advirtió el especialista, “siempre hay que estar alerta con el fenómeno de El Niño o sin él”.
“El Gobierno de la provincia de Formosa tiene una gran experiencia especialmente con todas las atenciones que se han realizado en los últimos años y, fundamentalmente, atendiendo a estos tres ejes: cuencas del río Pilcomayo, Bermejo y Paraguay; y hay una cuarta que es el territorio provincial”, profundizó.
Y añadió: “O sea, no somos ajenos a que pueda haber precipitaciones abundantes también dentro del territorio. Para ello, indudablemente hay que adecuar sectores de escurrimientos, obras de alcantarillado, tareas de limpieza; en el caso del río Paraguay, fortalecimiento de los sistemas defensivos, terraplenes de defensa en las dos localidades más importantes donde se asienta la comunidad, tanto de Clorinda como de Formosa”.
Herradura, señaló Zambón, “también tiene un pequeño sistema defensivo, operación de los sistemas de bombeos y, en el momento de precipitaciones, todo lo necesario como para recolectar basura, anticiparse a los hechos de taponamientos de canaletas o bocas de tormentas”.
“Muchas veces hay precipitaciones que ocurren en la época otoñal. O sea que el otoño está caracterizado también por grandes caídas de hojas, del arbolado público, con lo cual uno de los elementos es prevenir todo el sistema de escurrimiento superficial de cunetas donde hay un gran arrastre de material vegetal que, como vemos muchas veces, en los fenómenos hídricos locales, dificultan en cierta manera la llegada del agua hacia los cuencos donde están los sistemas de bombeo”, cerró.
