La baja en la inflación no frena el deterioro en el blolsillo de los consumidores
Más del 61% de los argentinos agotan sus ingresos antes del día 20 de cada mes y su poder adquisitivo continúa en descenso debido a que la velocidad de los precios de tarifas y alimentos superan el techo impuesto a las paritarias por el Gobierno Nacional-
Señalaron desde la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Formosa, que actualmente en Argentina, el fin de mes cambió de fecha en el calendario, ya no se ubica en los días 30 o 31; para la gran mayoría de la población, dado que el límite financiero se afianzó alrededor del día 20. Esto evidencia cómo el agotamiento de los ingresos familiares dejó de ser una percepción aislada para convertirse en un patrón sistemático de la economía diaria. El dato más complejo revela que este agotamiento del dinero no afecta únicamente a los sectores informales o desocupados. La mayoría de ese 61% representa a ciudadanos con empleo formal (e incluso pluriempleo) cuyos ingresos son devorados en tres semanas por los gastos fijos obligatorios: alquileres, tarifas de servicios, transporte y la canasta básica alimentaria. En este contexto, el 61,0% (Agotamiento temprano): Sus ingresos cubren hasta el día 20, los últimos 10 días se financian mediante tarjetas de crédito, endeudamiento familiar o recortes drásticos de consumos esenciales, el 24,3% (Con lo justo); llegan a fin de mes en una línea de equilibrio absoluta, pero reportan un margen de ahorro igual a cero, por último, el 13,0% (Margen de respiro); es el único segmento que logra cubrir la totalidad de sus necesidades y generar capacidad de ahorro mensual. Por primera vez en décadas, el 50,2% de los encuestados se autopercibe como parte de la "clase baja". Solo un 10,5% se identifica con la clase alta, un porcentaje que coincide casi exactamente con el único estrato que logra ahorrar (13%). El Ombudsman Provincial, Dr. José Leonardo Gialluca, señaló que esto se explica por la permanente pérdida del poder adquisitivo, donde el 86,1% de los consumidores argentinos aseguran que sus ingresos continúan perdiendo la carrera contra la inflación. Este indicador encendió alarmas políticas en el Gobierno Nacional, debido a su alcance: la percepción de pérdida no distingue identidades partidarias, alcanzando incluso al 70,2% de los propios votantes del partido oficialista (La Libertad Avanza) y trepando al 96,6% entre los sectores opositores. Por otra parte, lo más grave es que el 55% de los argentinos sostiene que "lo peor de la situación económica aún no pasó", un indicio de desconfianza que frena cualquier posibilidad de reactivación genuina del consumo interno. Cuando la proyección familiar inmediata consiste en crear estrategias para sobrevivir a los últimos diez días del mes, la planificación a largo plazo, la inversión doméstica y las compras de bienes durables quedan suspendidas por tiempo indeterminado. Por ello, desde noviembre de 2023, los salarios formales resignaron el equivalente a un sueldo por la inflación, su poder adquisitivo permanece por debajo de los niveles previos al salto cambiario de diciembre de 2023. Sobre los empleados públicos provinciales, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) sostiene que actualmente poseen un poder adquisitivo más bajo que el de noviembre del 2023, vinculando este fenómeno con la política económica nacional: “Acá se ve claramente el eje de la política económica nacional, que va a una disminución del gasto público, que achique el peso del Estado en la economía para darle espacio al sector privado”. Según el Director del IARAF Nadin Argañaraz, esta estrategia explica tanto la caída del poder adquisitivo como la reducción de la cantidad de empleados públicos. Esta insuficiencia de fondos ha originado postergaciones de pagos, por lo que, desde el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, señalaron que el deterioro de los presupuestos familiares impacta de manera inmediata en el cumplimiento del pago de tarjetas de créditos, servicios públicos domiciliarios, prepagas y otros. Desde el Organismo de la Constitución se destacó que, la percepción de que “la plata no alcanza”, se ha convertido en el denominador común de las conversaciones cotidianas de los consumidores, independientemente de su afinidad política – ideológica, marcando que más del 60% de los ciudadanos ya se autoidentifican formalmente dentro de los sectores bajos o medios bajos de la pirámide socioeconómica de nuestro país.
